martes, abril 19, 2005

Ratzinger triunfó: un Papa digno de tiempos fundamentalistas

El cardenal Raztinger lo hizo bien: fue electo con sólo cuatro votaciones y un día y medio bastaron. Y es un Papa digno de su tiempo, de un tiempo de fundamentalismos, de George W. Bush y Osama bin Laden. El signo de los tiempos lo predecía, sólo vean las películas de este año: Cruzada, El Episodio III: la Venganza de los Sith, la Guerra de los Mundos. Filmes de guerra entre religiones, civilizaciones... momentos delicados los que vivimos, y pueden venir.

Como bien dijo ayer en su misa previa al cónclave, él quiere una "fe clara", aunque sea "fundamentalista". Abrochénse el cinturón para la cruzada que viene... No olvidemos que Ratzinger fue capturado en su juventud por los aliados al combatir del lado nazi, y que mañana "casualmente" es el cumpleaños de Hitler. El Times de Londres enfatiza hoy el pasado nazi del nuevo papa, no creo casualmente tampoco, y marca que no era muy estimado en Alemania, su misma patria.

Y su nombre escojido lo remarca más: Benedicto XVI. El anterior con ese mismo nombre, Benedicto XV fue electo en 1914, cuando inicio la gran guerra (primera dicen) que terminó hasta 1945 y hasta hoy tiene consencuencias.

Olvidénse de un mayor rol para las mujeres, olvidénse del celibato opcional, que los divorciados puedan comulgar, de un mayor poder para los laicos, del respeto a los gays y lesbianas, de permitir que en el marco de una gran epidemia la gente se proteja con un simple preservativo, de apoyar que la gente use el preservativo para defenderse de una epidemia global de sida, olvidénse del futuro libre.... y empiecien a orar. El Opus Dei y los Legionarios deben estar felices. El senador Palpatine ha ganado, y hoy es emperador...

PD. Tim Boucher cuenta más sobre el Episodio III y Cruzada se conectan con los acontecimientos actuales.

2 comentarios:

Armando dijo...

Y si en lugar de "digno" pusieras "acorde" en el título?, "digno" es una palabra que, aunque se pude contextualizar, implica un valor más alto, la dignidad. Es una humilde opinión

Anónimo dijo...

Concuerdo, con-cuerdo, con Armando, quien arma bien su sugerencia, aunque tratándose de tan digna dignidad como ahora su Santidad, no creo que sea un infortunio decir, declarar, que es un Papa digno; aunque la indignidad del fundamentalismo al que se le vincula es absolutamente relativo.
¿Para qué quiere el mundo una Iglesia católica democrática (como si algún Estado-Nación lo fuera), abierta, incluyente e incluso contra o por su doctrina? Nadie se sumaría a ella sólo por la posibilidad de copular con condón o decidir conforme a ella también si tendré 2 ó 5 hijos o ninguno. Libertad de prédica: si no me convence su evangelio, señor, me atengo al libre albedrío.